ACUARIO:
Esta antigua constelación ha sido portadora de una tradición mitológica muy sólida que ha perdurado a través de varias transformaciones culturales. En el segundo milenio a. C., los babilonios representaban el jarrón como una urna que se desbordaba, y asociaron a Acuario con su undécimo mes (equivalente a nuestro enero-febrero) del año, cuyo nombre era “el curso de la lluvia”. Los egipcios vieron en esta figura la representación de Hapi, el dios del Nilo, encargado de distribuir las aguas de la vida; la urna era símbolo de buena fortuna. Esta analogía hace que la fortuna se asocie con algunas estrellas del jarrón y de la cabeza de la figura del aguador.
Las antiguas representaciones del aguador lo muestran como un hombre barbudo, ya maduro. Sin embargo, el tratamiento clásico de esta figura era muy diferente. Para el poeta latino Manilo (siglo I d.C.), este signo “es la juventud que se derrama y que fue sustraída de la Tierra”. Esto hace referencia al mito griego del niño Ganímedes. El hijo del rey Tros de Troya, Ganímedes, era el más hermoso de los jóvenes de la Tierra. Por ello, los dioses lo eligieron para que siempre llevara la copa dorada de néctar de los dioses y le concedieron el don de la eterna juventud. En versiones posteriores, Zeus, el rey de los dioses, deseaba al joven. Disfrazado como el águila de la misma constelación, Zeus raptó al muchacho y lo llevó al Olimpo para convertirlo en su copero personal.
Este rapto de Ganímedes llevado a cabo por Zeus, tuvo muchas repercusiones en el monte Olimpo. Su llegada desplazaba a Hebe, diosa de la juventud e hija de Hera, esposa de Zeus. Ésta se sintió ofendida por el insulto a Hebe, y por la vergüenza de saber que Zeus se había enamorado de un chico. La actitud de su esposa enfureció a Zeus, que glorificó a Ganímedes dándole un lugar en las estrellas.
ESCORPIO:
Según un leyenda, Orión era hijo de Poseidón, que era el dios del mar, y de Gea, la madre Tierra. Orión era un auténtico gigante tanto que podía pasar los mares sin que el agua le cubriera.
Orión después de pasar muchas aventuras, fue a la isla de Quios, allí se enamora de la hija del rey Enopion, Merote y él estaba tan enamorado que hasta le pidió el matrimonio. Enopion le dijo que para casarse con su hija debía exterminar a la mayoría de los animales que estaban causando pérdidas en la cosecha, pero cuando había hecho todo lo que le pidió, Enopion no cumplió la promesa.
Orión quería vengarse pero no lo encontró y enfurecido mató a todos los animales que se le cruzaban por su camino. Su madre Gea tuvo que intervenir porque había matado a muchos animales pero no le sirvió de mucho. A pesar de las advertencias de Gea, Orión siguió igual, pero a su madre se le acabó la paciencia y decidió mandarle un animal muy venenoso, el escorpión. Orión al verlo se reía porque pensaba que era ridículo, pero se confió demasiado pensando que no le podía hacer nada y el escorpión le picó en el pie, y Orión cayó al suelo.
Cuando vio que moría pidió ayuda a Zeus le dijo que lo pusiera en el cielo con los perros de caza y una liebre para que así cuando miraran hacia arriba lo recordara como un cazador, también poderse vengar de su madre.
Zeus se encargó de situar en el firmamento al escorpión, pero lo puso alejado de Orión para que no tuvieran que verse otra vez. Así que cuando desaparece Orión es cuando aparece Scorpius. Orión siempre aparece en invierno y Scorpius en verano. Otro mito de Escorpio nace de una vieja leyenda griega relacionada con el intento de violación de Artemis (la Luna) por el gigante Orión.En la leyenda se cuenta que Artemis se postró a los pies de su padre (Zeus) y, abrazada a sus rodillas, le pidió una corta túnica, un calzado de cazadora, un carcaj con sus flechas y un arco como el que tenía su hermano Apolo. En la mitología clásica, Artemis es la diosa de la caza y de los bosques y tiene como símbolo un oso.Orión era un gigante famoso por su belleza y su enorme fortaleza, hijo de la Tierra y de Poseidón. Su estatura le permitía caminar por el fondo del mar conservando la cabeza fuera del agua.Cuentan que un día se hallaba Artemis cazando cuando se le apareció en medio del bosque el gigante Orión. Este la vio joven y bella e intentó seducirla - se dice que el gigante intentó violarla-. Pero Artemis era una divinidad casta y para defenderse reclamó la ayuda de un alacrán. Este alacrán picó al gigante mortalmente y la liberó.Para recompensarle, más tarde la diosa lo colocó en el cielo. Justo en el lado opuesto de la constelación de Orión. Este es el escorpión que está representado en el cielo de verano. Orión brilla en las noches de invierno y su brillo mengua cuando surge la constelación de Escorpio. Por eso surge una competencia entre Escorpio y Orión.


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